
lunes, julio 19, 2010
lunes, junio 14, 2010
Israel , de perfil y de frente
Escrito por Alberto Ruiz Gallardón, alcalde de Madrid
Visto en EL PAIS
Soy un amigo sincero del pueblo judío y del Estado de Israel. Desde mis responsabilidades como presidente de la Comunidad de Madrid y alcalde de la capital de España he dado públicas muestras de ese sentimiento, propiciando una aproximación al mundo hebreo intensa y leal. Así, desde 2000, la Asamblea regional celebra anualmente un acto en recuerdo del Holocausto. Diversos monumentos han sido inaugurados en los últimos años con el nombre de israelíes ilustres. Otros aluden a la herencia judía de Madrid. En 2009 participé en las celebraciones de Janucá y Rosh Hashaná. Y hace unos meses tuve el honor de pronunciar en Jerusalén la conferencia que acompaña la entrega de los premios de la Fundación Toledano, el Nobel del universo sefardí y las relaciones hispano-israelíes. Creo, en fin, que estas credenciales me permiten hablar no solo con algún conocimiento de causa, sino también desde la ausencia de prejuicios. Si bien debo aclarar que esta actitud no responde solo a una convicción personal. Obedece también al deber institucional de representar a una sociedad intercultural como la madrileña, que, pese a episodios aislados al calor de los últimos acontecimientos, aprecia la aportación hebraica a nuestra ciudad y a la tradición judeocristiana de la que procedemos.
Mi amistad, pues, es manifiesta. Y por amistad suelo atenerme al viejo adagio que recomienda que, si tu amigo es tuerto -es decir, si tiene algún defecto-, le mires de perfil. El problema surge cuando tu amigo termina perdiendo la vista en los dos ojos. Entonces, si se le aprecia, no cabe observarle de soslayo, y tampoco es momento de abandonarle. No queda más remedio que mirarle de frente y hablar, no para hacerte notar, sino para advertirle de que, aunque no ve, puedes orientarle un poco. Modestamente, eso hago hoy, a propósito del asalto a la flota internacional que se dirigía hacia Gaza.Israel debe compartir Jerusalén, debe acabar con el muro, debe desmantelar las colonias
Lo diré con palabras de David Grossman: "No hay explicación que pueda justificar el crimen que se ha cometido, y no existe excusa alguna para las (...) acciones del Gobierno y el Ejército". No la hay porque no es admisible que, entre un puñado de civiles que defienden sus embarcaciones en aguas internacionales con palos y armas blancas, y un comando militar que sin jurisdicción alguna les aborda y les responde con fuego, las víctimas sean, como insinúa Israel, los propios asaltantes, por más que la recepción no fuera amistosa. Por muy desorientados que los tripulantes puedan estar en sus tomas de postura política, y por muy evidente que fuera la trampa en términos de imagen pública para Israel, esa arbitrariedad bastaría para desautorizar una acción tan torpe como desproporcionada. Porque además se ha superado una línea sagrada: el respeto a la vida humana. Con independencia de que las víctimas fueran cooperantes o propagandistas, nadie puede arrogarse el inexistente derecho a darles muerte por haber intentado no ya cruzar una frontera, sino burlar un bloqueo ilegal. No en un país democrático.
El Estado que debe su existencia al espaldarazo jurídico de las Naciones Unidas con frecuencia desoye hoy sus resoluciones. Se trata de una contradicción que esconde además un peligroso error de cálculo. Israel confía en su determinación de sobrevivir como baza principal para lograrlo. Es una seña de identidad grabada a fuego desde Auschwitz. Pero la magnitud de los peligros que debe afrontar es fabulosa. No podrá superarlos solo. Aún hoy sigue rodeado de enemigos de los que no se sabe si es peor su hostilidad o su paciencia. No son pocos los árabes que conciben a su vecino judío como un cuerpo extraño que será extirpado como un día lo fue el reino cristiano de Jerusalén. No tienen prisa: la demografía juega en su favor, así como su concepción geológica del tiempo. La escalada nuclear de Irán no hace sino incrementar la tensión. Y en esta tesitura, cuando más debería Israel buscar apoyos, más se encapsula en su propio miedo, actúa irreflexivamente, pierde a Turquía como único aliado en el área, irrita a Estados Unidos casi tanto como a la Unión Europea, y sucumbe, en fin, a unsíndrome de Masada que solo admite la inmolación colectiva como única escapatoria a este callejón sin salida. Así fue tras la guerra de 1967, un fulgurante éxito militar cuyas consecuencias se han convertido en un fracaso político. Y así ha sido también las dos últimas décadas, que son las de la oportunidad perdida para un maltrecho proceso de paz que, surgido de las conversaciones de Oslo y la Conferencia de Madrid -y malogrado, digámoslo todo, con la colaboración de Arafat-, solo ha servido para enconar aún más el conflicto favoreciendo la hegemonía de Hamás.
Duele ver al Estado de Israel, creado por los supervivientes del peor genocidio de la historia, convertido en una potencia ocupante. Pero duele aún más comprobar la evolución de la sociedad israelí, crecientemente escorada hacia posiciones de fuerza en las que la distinción entre derecha e izquierda es casi irrelevante. Hoy apenas se escuchan las voces de la moderación en aquel país. El peso en la opinión pública de Amos Oz o el propio Grossman es irrelevante. Las noticias en la prensa hebrea sobre una guerra inminente son diarias. Y el temor -tan fundado como mal afrontado- de que pueden ser borrados del mapa cala a fondo. Israel se siente víctima y olvida lo que hace en los territorios ocupados. Es esa la ceguera que nos obliga a sus amigos a mirarle de frente y hablarle. Tanto más por cuanto que la violencia se propaga por misteriosos cauces subterráneos, y empieza a afectarnos también a nosotros. La brutal agresión a tres empresarios israelíes en la Universidad Autónoma de Madrid o la intolerable exclusión de la delegación hebrea en la marcha del Orgullo Gay tal vez no obedezcan a un antisemitismo histórico. Pero bien podría degenerar en él. No puede descartarse que un empeoramiento de la situación en Oriente Próximo reavive los peores demonios del pasado europeo, reavivando un problema que constituye la mayor vergüenza histórica de este continente.
La solución no es sencilla. De hecho, es la más difícil: consiste en deshacer todos los errores cometidos. El primero, haber abortado el incipiente reconocimiento del otro que había empezado a producirse. Es preciso que la sociedad hebrea renuncie a la idea según la cual el pueblo palestino no existe. Está ahí, y deberá reconocerse no solo su sufrimiento presente, sino también el histórico, el de la Nakba. Otro tanto cabe decir de la diversidad religiosa, étnica y cultural del propio Estado de Israel, incluyendo a su minoría árabe, para lo cual hay que asumir la advertencia de lord Acton: ningún Estado puede fundarse sobre una única fe. Después, no queda otro camino que reconocer el Estado palestino y asegurar su viabilidad como garantía de estabilidad en la zona. Naturalmente, esto último es lo más complejo, pues requiere importantes cesiones: admitir la capitalidad compartida de Jerusalén, congelar o desmantelar las colonias y acabar con ese muro que cruza Palestina como una nueva cicatriz en la conciencia del recién nacido siglo. Lo mismo cabe decir de los palestinos y los árabes en general: han cometido tantos errores desde el primer día de la existencia de Israel que tienen que rectificarlos cuanto antes. Para empezar, el que durante decenios ha buscado su eliminación.
La creación del Estado de Israel es una de las epopeyas más emocionantes de todo el siglo XX. La resurrección de un pueblo que estuvo al borde del exterminio en una tierra tan áspera como la que hoy habita asombra todavía. Sus logros tecnológicos son impresionantes; su contribución científica y académica, admirable. Y con todos sus defectos, y pese a su carácter pretoriano, es la única sociedad abierta de la zona digna de tal nombre. Por eso, y por la sombra de la Shoá, es evidente que su creación en 1948 pudo suponer un nuevo comienzo, con todo el potencial que proporciona la experiencia para evitar los errores del pasado -los propios y los ajenos- y fundar en su lugar una realidad distinta y mejor. Hannah Arendt construyó toda una obra alrededor de esta idea de la natalidad como promesa: si el mundo ha sido un infierno, es el momento de volver a vivirlo como esperanza. Otras naciones pueden fracasar en la convivencia y el respeto a los Derechos Humanos. Israel no. Representa un hermoso experimento cuyo éxito nos concierne a todos. Y aunque mi amigo tenga nublada la vista, yo creo en la vigencia de ese proyecto, que pienso que aún puede convertirse en realidad.
Alberto Ruiz-Gallardón es alcalde de Madrid.
jueves, mayo 27, 2010
sensatez
"No compares las cruces católicas con el burka. Es como si yo fuera vestida con un capuchón morado de Procesión de Semana Santa en la cabeza por la calle. No nos queramos hacer los guais con las minorías. El burka es una aberración para las mujeres y mi me ofende que una mujer lo lleve en mi país, con lo que nos ha costado ser libres"
lunes, marzo 29, 2010
La pulsera mágica
La pulsera mágica

A finales de los 80 hicieron furor en España unas pulseras magnéticas que aliviaban cualquier tipo de dolor. Lo extraño es que, aunque se vendieron millones de unidades, a día de hoy ya no las lleve nadie, ¿por qué dejaron de funcionar? Quizás la respuesta tenga relación con sentencias como la que en 2006 obligó a una de las principales empresas fabricantes a reembolsar el dinero a más de 100.000 clientes, pues la joya no tenía las propiedades terapéuticas que publicitaba.
Como la memoria es muy corta y el ingenio muy largo, recientemente estamos viviendo un remake de lo mismo. Esta vez las pulseras no son magnéticas sino que vienen con hologramas, y en lugar de aliviar el dolor le ayudan a mantener su equilibrio. Copio lo que nos dicen de ellas:
“POWER BALANCE, a parte de una pulsera perfecta para todo tipo de deportes, es un producto que ayuda al sistema nervioso mejorando equilibrio, fuerza y elasticidad entre otras propiedades. A priori puede parecer increíble pero es así, funciona en el 100% de las personas que lo han probado. No hay sugestión ni resultados leves, simplemente un increíble aumento de todas estas propiedades…”
Si usted oyese esto en la Teletienda no tardaría ni dos segundos en cambiar de canal. Pero claro, si uno ve que científicos como Guti, Pablo Motos oLeire Pajín la llevan, entonces… ¡quién no se la compraría! Como yo suelo ser más escéptico que crédulo, me acerqué a una tienda especializada para probarla. Por eso, si quiere ahorrarse el viaje, yo le resumo lo que le dirían.
Lo primero que harán será darle argumentos de peso del tipo: “llevamos más de mil unidades vendidas” o “algo tendrá cuando vale 35 euros”. Aun así, coméntele que quiere probarla pues no acaba de creerse que funciona. La típica respuesta será: “pues está prohibida en muchos deportes”. Esto último es mentira, no hay actualmente ninguna federación que haya prohibido el uso de la pulsera. Por eso, si le mienten para venderle algo, empiece a sospechar… Pero sigamos.
La prueba definitiva y concluyente consiste en que le ponen con los pies juntos y los brazos en cruz, entonces le empujan un brazo hacia abajo y… el brazo baja. A continuación le colocan a usted la pulsera, le empujan el brazo y… ¡NO BAJA! Yo me hubiese comprado la pulsera de inmediato, pero me di cuenta de que la primera vez te empujan y la segunda te golpean, es tan sutil que al principio uno no se da cuenta. Lo probé en casa con un amigo al que, en lugar de pulsera mágica, le puse un tenedor en la mano yfuncionó igualmente.
El resto de pruebas son igual de fiables: usted debe realizar ejercicios de elasticidad sin pulsera y después con pulsera, evidentemente cuanto más estira uno más elasticidad tiene, no sé si me comprenden. A mí, de las cuatro pruebas de elasticidad no me funcionó ninguna, pero es que yo soy muy flexible, se excusaron.
Si usted ya va sospechando que la pulsera no hace nada, pregúntele a cualquier vendedor cómo funciona y descubrirá lo que es hablar sin decir nada. Según la empresa funciona gracias a un holograma de MYLAR, pero no le dicen que el MYLAR simplemente es politereftalato de etileno, una lámina de plástico que refleja el 99% de la luz directa. Se vende por metros y su precio es de 2,40 €/m.
Entonces es cuando usted debería preguntar cómo es que una pulsera de silicona con un holograma cuyo precio no sobrepasará los 0,10 €, vale casi 35 €. La respuesta es fácil, si costase 6 € no la compraría nadie.
Pero si aun después de todo esto usted insiste en comprársela porque a su amigo le funciona, evidentemente está en su derecho, pues en estos tiempos de crisis, ¿qué son 35 euros si a partir de ahora va a tener más equilibrio, fuerza y elasticidad que los del Circo del Sol?
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P.D.: Lo curioso de todo esto es que en internet no hay ni una sola página -ni siquiera la del fabricante- que explique claramente cómo funciona la pulsera, en cambio hay decenas de lugares donde explica por qué no puede funcionar:
- Una forma equilibrada de trincar.
- Pulseras del equilibrio. Lo que no tienes que regalar…
- La reinvención del timo de la pulsera magnética
P.D.2: Si usted quiere forrarse en tiempos de crisis, fabrique unos pendientes de plástico, diga que equilibran las emociones, regáleselos a unos cuantos famosetes de la tele -si incluye a la Belén Esteban se forra- para que los luzcan y en lugar de ponerle un precio de 10 euros, póngalos a 60. Éxito asegurado, oiga.
Les pido disculpas por lo extenso de este post, pero es que en estos tiempos de precariedades económicas, no me parece justo que se quieran aprovechar de la gente. Por eso si creen que este artículo puede servir de ayuda a alguien, pueden copiarlo, enviarlo o o difundirlo… Es gratis.
Visto en Tercera Opinión
miércoles, marzo 24, 2010
El blanco que durante un instante fue negro
lunes, marzo 01, 2010
John Cobra y los trolls
miércoles, noviembre 25, 2009
VERGÜENZA
Las Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas (OPFH) de COEXPHAL y APROA de Almería y Granada han acordado destruir el 30% de la producción de pepino y berenjena.
El cumplimiento de este acuerdo será verificado por inspectores de Agrocolor que en visitas a las empresas comprobarán que el 30% del producto pesado a la entrada es retirado del mercado y enviado a un vertedero autorizado.
Esta decisión se comunicará a la Consejería de Agricultura así como a las autoridades comunitarias y cumplirá todas las formalidades para ser una decisión acorde a la legalidad.
jueves, noviembre 19, 2009
Solucionar problema de Modem ZTE MF626 de Yoigo con Windows 7
martes, noviembre 10, 2009
Que vergüenza
El Parlament contrata a traductores al castellano para atender a la delegación de Nicaragua
Los intérpretes no sólo han traducido del catalán al castellano, sino tambiéna la inversa, pese a lo cual ninguno de los diputados ha utilizado los auriculares del servicio
domingo, octubre 11, 2009
recorte al presupuesto de I+D
Joan Guinovart, presidente de la Confederación de Sociedades Científicas de España, hace unos días en El País,
Si creen que la investigación y la educación son caras, prueben con la ignorancia y la mediocridad.
martes, septiembre 15, 2009
lunes, septiembre 14, 2009
Abucheos en la Diada
Tras los insultos y silbidos en la Diada, Carod ha dicho: "En ningún país del mundo, el día de su fiesta nacional, cuando se oye elhimno la gente grita, silba, insulta..." No hace mucho, aficionados nacionalistas abuchearon el himno de España en el estadio de Mestalla. Algunos quisieron no darle importancia al tema pero, claro, la cosa cambia cuando los nacionalistas son el objetivo de los abucheos e insultos.
domingo, septiembre 13, 2009
The economist sobre Zapatero
The Economist en Zapaterolandia
Y añade: "Quienes más gastan, los gobiernos autonómicos, lo hacen sin control fiscal. Y mientras tanto el Gobierno central acumula las nuevas deudas que todos los contribuyentes deberán pagar mañana" ("Todos tienen premio", 30 de julio)
Pero lo peor es el editorial. Resumido: la aversión a tomar medidas impopulares de nuestro presidente prolongará la recesión en España.
viernes, septiembre 04, 2009
Mariano Rajoy: "Si el PP gana, Garoña no se cerrará"
miércoles, septiembre 02, 2009
Hablar con propiedad
¿Sorprendido o estupefacto? Siempre hay que hablar con propiedad, incluso...
Cuentan que el escritor mexicano Alfonso Reyes fue sorprendido por su mujer, en la biblioteca de su casa, en situación, digamos, indecorosa, con su secretaria.
Su mujer, estupefacta, acertó a decir:
- Estoy sorprendida.
El interfecto, con gran entereza, pese a lo comprometido de la situación, apostilló:
- Estarás estupefacta; el sorprendido soy yo.
Y es que siempre hay que hablar con propiedad.
Visto en Desequilibros
sábado, agosto 29, 2009
10 formas de cabrear a un informatico
¿Eres un usuario con pocos conocimientos de informática? ¿Tienes amigos informáticos a los que no consigues enfadar? ¿Sigues al pie de la letra sus instrucciones?
No te preocupes, has llegado al lugar adecuado. A continuación tienes un listado de 10 formas de cabrear un informático, por si tenías alguna duda...

1. ¿En que consiste tu trabajo?
Insiste en que quede bien claro que no entiendes a que se dedica un informático. ¿Que trabajo tiene un informático? ¡Si los ordenadores ya lo dan todo hecho!
Si es posible, después de que preguntarle, corrige su explicación con un Ah, ¡querrás decir diseñador gráfico!... o ¿Te dedicas sólo a «formatear windows»?.
Si tienes la oportunidad, aprovecha para preguntarle como se imprime en Word con márgenes simétricos, a doble interlineado y tamaño de papel B4.
2. No des detalles de los errores
Cuándo tengas algún problema con tu ordenador como un pantallazo azul, una ventana de error o al reiniciar, no arranque y muestre un texto sobre algún problema... ¡No lo apuntes!

El informático debería estar perfectamente capacitado (con su nivel de estudios) para saber en cuestión de segundos...
- Qué estabas haciendo en ese momento.
- Qué mensaje de error apareció en tu pantalla.
- Y por supuesto, a qué se debe dicho error.
3. Confunde espacio con memoria
No hay nada que agrade más a un informático que una conversación similar a esta:
- - Mi ordenador necesita más memoria...
- - ¿Más memoria? ¿Quieres que me acerque a tu casa a mira...?
- -¡Por Dios! Que no sé informática, pero no soy estúpido...
- - De acuerdo... Voy a comprar...
- (más tarde, en su casa)...
- - Gracias. ¡Menos mal! Necesitaba más memoria, no me cabía ningún programa ya...
4. Pide presupuestos inteligentes
A los informáticos les encanta hacer presupuestos. Pídele uno que tenga todo lo último que hayas oído hablar, desde turbinas aerodeslizantes (que leíste en un foro que son mejores que los ventiladores convencionales) hasta tarjetas de memoria RAM DDR7 con disipador impermeable.

Si te pregunta si juegas, inmediatamente di que no. ¿Qué insinúa? ¿Qué no das un palo al agua? «Imprimir, MSN y poco más...»
Eso si, déjale bien claro que quieres un ordenador bueno, que sea barato pero sobre todo, que no se quede desfasado en 5 años.
5. Piensa que te están engañando
Si un informático te cobra una cierta cantidad por una reparación (pongamos, nuevo disco duro e instalación) debes pensar que, como es obvio, te está estafando.
No debes pensar que cobra material, mano de obra, transporte y/o tiempo, ni comparar precios con otras tiendas, sino que con esa cantidad te puedes comprar (inserte aquí varias cosas), y que se ha quedado con tu dinero, haciendo algún «apaño de informático» para que no te falle de momento.
6. No des información
Si te preguntan desde cuándo te ocurre un determinado error o que fue lo último que hiciste antes de que apareciera, puedes elegir cualquiera de estas respuestas:
- ¡Yo no he tocado nada!
- ¿Yo? ¿Qué voy a hacer? ¡Lo de siempre!
- Seguro que fue mi (inserte pariente cercano) que siempre está trasteando por aquí...
- Apenas lo he usado estos días...
- No sé... ¿Para que quieres saber eso?
- Desde siempre.
- Es la primera vez que me pasa.
- ¿Eso no deberías saberlo tú?
Si después de varias horas, el informático no da con el problema, coméntale que aunque no crees que sea eso, puede que estás piezas que te sobraron el otro día cuando limpiabas el polvo por dentro tenga algo que ver.
7. Exige garantía de por vida, como Kingston
Si llamas a un informático para reparar algún problema, y (cosa rara) lo consigue, exigir un tiempo razonable como garantía (por si no se ha solucionado realmente) no es mala idea.
¿Quién dice que dentro de cierto tiempo no volverá a ocurrir lo mismo? Significaría que no se solucionó bien...
Así pues, llama al informático para exigirle que te solucione ese error que te ha vuelto a pasar después de 27 meses.
8. Pídele favores gratuitos
Existen ciertas frases para hacer reaccionar a un informático y comprender que puede hacer favores gratuitos sin ningún reparo:
- No te cuesta nada...
- Si sólo es un momento...
- Yo es que no entiendo de ordenadores...
- A ti, que te gustan estas cosas...
Además, siempre puedes pedirle que intente arreglarte la lavadora, la instalación eléctrica de la cocina o programar la TV... ¡Es informático! ¡Tiene que saber de eso!

9. Pide consejos pero no hagas caso
Es muy importante pedir consejo a un informático para ganarte su confianza. Luego, da igual hacerle caso o no. ¿Defragmentar el disco duro? ¿No abrir fotos que me manden por MSN? ¿Instalar actualizaciones?
Un informático no debe ser consciente de lo que se tarda en hacer cada una de esas cosas... ¡Y lo que cuesta!
¿Antivirus necesario? ¡Instalar antivirus es para débiles! Si viera lo rápido que va todo desde que lo desinstalas... Seguro que se lo pensaba mejor.
10. Cuidado a donde vas en Internet
El informático siempre dice que no entre en las páginas que dicen quién me tiene en no admitir o en las que dicen que se puede ver los historiales de otros contactos.
Está claro que lo dice para no descubrir a quién ha puesto en no admitir o de quién ha hablado mal a nuestras espaldas.
También menciona que no hay que creerse, ni reenviar los mensajes en cadena o flowerpoints de gatitos. Por si acaso, reenvíalos. No sea que el muñeco del MSN se vuelva azul y cierren hotmail.
